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COMUNICORE: EL INFORME GLAVE

Escrito por: Jose Alejandro Godoy

LUIS CASTAÑEDA LOSSIO EN PROBLEMAS

Ayer, vía IDL-Reporteros y Prensa Libre, se ha conocido parte del contenido del informe de la comisión investigadora de la Municipalidad de Lima sobre el caso Comunicore, presidida por la regidora Marisa Glave. Antes de analizar lo que se ha conocido del informe, recordemos un poco de que va este caso.

En diciembre de 2009, el periodista Daniel Yovera comenzó a presentar los indicios sobre una extraña operación de compra de una deuda de la Municipalidad de Lima, contraida con Relima, la empresa encargada del recojo de la basura.

En resumen, en septiembre de 2005, la Municipalidad Metropolitana de Lima se había comprometido a pagar una deuda de 35 millones de soles a Relima, la empresa encargada de la limpieza de la ciudad, en el plazo de 10 años. Poco después que se terminara de formalizar las condiciones del pago, el 20 de diciembre de 2005, la empresa Comunicaciones Corporativas y Representaciones S.A. (Comunicorecompró la deuda a Relima por 14.5 millones de soles. En enero de 2006,la Municipalidad pagó en una sola armada la deuda original de 35 millones de soles a Comunicore. Luego de ello, la empresa desapareció del mapa.

De allí comenzaron a destaparse varias cosas que fueron configurando una operación bastante complicada e irregular: la transformación de Comunicore en otra empresa cuyos directivos eran personas con poca capacidad económica, versiones contradictorias sobre las partidas utilizadas para el pago de la deuda, el retiro sistemático de dinero de la cuenta de Comunicore por ciudadanos de escasos recursos económicos (y hasta hoy no se sabe el destino final del dinero), conversaciones sobre el supuesto rol de Castañeda, contactos de alto nivel de los funcionarios implicados en el caso y supuestos ahorros que según la Contraloría no fueron tales.

Tanto la Contraloría como el Ministerio Público confirmaron que el tema merecía investigarse ante tribunales, en un procso que actualmente involucra a 14 ex funcionarios de la Municipalidad, pero en el que el ex alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio ha quedado excluido.

Pero el informe de la MML no solo involucra a Castañeda, sino que termina poniendo el caso en su justo nivel: un daño importante a la Municipalidad de Lima. Veamos los dos puntos claves:

LA RENOVACIÓN DEL CONTRATO DE RELIMA

El Informe Glave indica que dos actos aparentemente inconexos tienen relación. El primero de ellos es la renovación del contrato con Relima, a pesar que la empresa no había cumplido con varias condiciones del mismo. Señala Daniel Yovera para IDL-Reporteros:

el Municipio ya había renovado el contrato por diez años más con Relima, el 4 de agosto (de 2005, nota de DTP), pese a que varios informes legales internos y externos de esa época, dieron cuenta de una larga lista de incumplimientos del contrato de parte de la empresa brasileña. Por eso, la comisión Glave considera ‘irregular’ esa renovación, “dado que la administración municipal (en coordinación con Relima y Comunicore) privilegió los intereses privados en desmedro del interés público”.

Ese mismo 4 de agosto, a partir las 4:30 de la tarde, sucedieron tres acciones en tiempo récord: se aprobó la renovación del contrato en la Comisión de Asuntos Legales, pese a no ser punto de agenda; se aprobó lo mismo en Sesión de Concejo, entre 5:05 de la tarde y 7:20 de la noche; y minutos más tarde, se suscribió el nuevo contrato 2005-2015. Gracias a ello, Relima recibe hoy un pago anual de casi S/. 55 millones por el servicio de limpieza del Cercado de Lima.

El tema es que hay un tema en las actas de las sesiones de la Comisión de Asuntos Legales que se debe aclarar:

La primera acta, No 39, corresponde a una sesión extraordinaria que se inicia a las 3 de la tarde, y no indica como punto de agenda la renovación del contrato; la segunda, No 40, es de una sesión ordinaria que indica que “se continuó tratando el tema de la renovación del contrato”. Extraño, pues en la primera sesión este asunto nunca se trató. Se trata, para la comisión, de dos sesiones superpuestas y con contenidos distintos, en las que, coincidentemente, el teniente alcalde Marco Parra –quien presidía la citada comisión– “pasó a retirarse”.

“En consecuencia –dice el informe final– existen indicios razonables de la comisión del delito de falsificación de documentos, el que, aún de no comprobarse, añadiría un hecho más a favor de la hipótesis sostenida sobre la intención de renovar el contrato de todas maneras, haciendo lo que fuera necesario hacer, incluso si se rompía –como parece haber sucedido- la legalidad”.

LA OPERACION COMUNICORE Y EL CONOCIMIENTO DE CASTAÑEDA

El segundo caso vinculado es el de Comunicore en sí. Para pagar la deuda, la Municipalidad de Lima se endeudó con dos bancos, pero para ello infló las deudas:

Ese crédito debía supuestamente servir para que la comuna pague S/. 23 millones al Wiese Sudameris, otros S/. 17 millones al mismo banco por una deuda de EMAPE, S/. 16 millones a Interbank, y S/. 31 millones al BCP.

Sin embargo, la comisión ha encontrado que la deuda total de S/. 87 millones estaba inflada varios millones. Por ejemplo, la deuda real de EMAPE no era de S/. 17 millones, sino de S/. 13 millones.

Pero EMAPE no necesitaba ese dinero y nunca lo pidió para pagar su deuda con el Wiese. De hecho,semanas después de recibir el dinero, el gerente de Finanzas edil y hombre de confianza de Castañeda, Juan Blest, le pidió que se lo retorne a las arcas municipales. Así es como retornaron S/. 13 millones, los mismos que, sumados a S/. 8 millones que no se precisaron desde el comienzo, generaron los S/. 21 millones que la gestión de Castañeda estaba buscando para pagar el grueso de la deuda a Comunicore.

Según el informe Glave, “los S/. 21 millones sobrevaluados mediante un proceso de encubrimiento, se hicieron pasar como recursos propios y así fueron presentados ante el Congreso de la República”, que el año pasado indagaba por el asunto.

Por eso es que nunca pudo explicarse en la Municipalidad de qué partida salió la plata. En realidad, no salió de ninguna partida, sino que se contrajo una deuda para pagar otra deuda apresuradamente y, como hoy sabemos, con perjuicio a la Municipalidad.

¿Y Castañeda? Yovera explica que:

Pero en los últimos días del 2005, cuando la historia entraba a su fase final y había que tomar decisiones definitivas para concretar la salida del dinero para Relima (y luego, para Comunicore) Castañeda pidió licencia al consejo Municipal, a cuenta de sus vacaciones, y dejó su sillón entre el 9 y el 20 de diciembre.

Entre tanto, el mismo 20 de diciembre, Comunicore le compraba la deuda a Relima y le enviaba al municipio las facturas exigiéndole el pago íntegro y de inmediato. Luego, el 27 de ese mismo mes, el Concejo volvió a conceder al líder ‘solidario’ otra licencia, del 28 de diciembre al 8 de enero del 2006.

Antes de partir, el 27 de diciembre, Castañeda le encargó al gerente financiero Blest, la Gerencia Municipal, la misma que ejerció entre ese día y el 2 de enero del año siguiente, con lo cual tenemos que Blest estuvo a cargo del municipio durante varios días feriados.El hecho es que el martes 3 de enero, primer día hábil del 2006, Comunicore ya recibía los primeros 19 millones en su cuenta. Cinco semanas después, había recibido ya todo el dinero.

Y como ha mencionado la regidora Glave hoy, quien delega responsabilidades no salva su responsabilidad, sino que es doblemente responsable.

Castañeda anunció que mañana se presentará en RPP a dar sus descargos. Esperemos la palabra del Mudo.

ETIQUETA: BLOG DESDE EL TERCER PISO

M. Antonio Agapito Manco

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